Cómo nació Sarraceno Bakery
Como les venía contando, mi historia con el trigo sarraceno es también una historia de resiliencia. La cocina se convirtió en mi refugio y en el puente para transformar desafíos en salud, sabor y comunidad.
Sarraceno Bakery nació en plena pandemia, en 2021, impulsada por mi gran amigo Antón, un pisciano volador que vio en mí mucho más de lo que yo misma veía. Ruso de origen pero más argentino que el choripán, fue quien me abrió la puerta al trigo sarraceno, un alimento totalmente desconocido para mí hasta ese momento, pero muy común en su cultura.
Cuando empecé a investigarlo, me sorprendí con sus propiedades: naturalmente sin gluten, nutritivo, noble, versátil y perfecto para mí, que soy celíaca y defensora de una alimentación coherente y antiinflamatoria.
Ahí empezó el laboratorio: mil pruebas, mil errores y mil aprendizajes. Yo quería crear el pan que, como celíaca, siempre soñé encontrar. Y un día ese pan apareció.
Y después vinieron dos, cuatro, seis… y muchas más variedades.
Llegaron las cookies, budines, waffles, tapas de empanadas, tacos, tartas, crackers, y cada nuevo producto nació gracias a clientes-amigos que me compartían sus necesidades, gustos, restricciones y deseos.
Hoy Sarraceno Bakery es una familia con más de 30 productos, todos hechos con harina de trigo sarraceno, sin gluten, sin lácteos y pensados para acompañar a quienes buscan comer rico, saludable, nutritivo y sin complicaciones.